Idea

Abrir Espacios a la Innovación Pública

En 2015, España –y la Unión Europea- se ha abierto camino hacia un nuevo ciclo económico y social, con numerosos lastres heredados de la terrible crisis de la que todavía no hemos logrado salir del todo, y con importante retos por delante: el desempleo de larga duración, una economía con un peso excesivo de sectores de bajo valor añadido y poca productividad, y el incremento de las necesidades sociales, dibujan un escenario exigente para la acción pública durante los próximos años.

La ciudadanía ha modificado, con su voto, el escenario político del país, y las exigencias de transparencia, buen gobierno y democracia se unen a las expectativas de políticas públicas eficaces y dinamizadoras, capaces de enfrentarse a los grandes restos que tenemos como sociedad, al tiempo que contribuyen a mejorar las condiciones sociales de las capas de la población que más han sufrido la crisis y que todavía no notan la recuperación.

Esta presión añadida sobre el sector público se adereza con la necesidad de mantener los compromisos europeos en materia de consolidación fiscal, que suponen todavía una importante restricción a la capacidad del sector público para incrementar sus niveles de gasto e inversión en el desarrollo de políticas públicas.

Los gestores públicos se ven, por lo tanto, con la necesidad de ofrecer la mejor versión de sus instituciones, intentando no defraudar las enormes expectativas generadas, en un contexto de escasez de recursos financieros y técnicos.

Es una magnífica ocasión para replantearse algunos de los principios sobre los que basamos nuestra acción pública y abrir el campo a la innovación, a nuevas metodologías de diseño, ejecución, y evaluación de nuestras políticas, así como a la experimentación y la puesta en marcha de nuevas iniciativas. Somos cada vez más conscientes de que el sector público está a punto de vivir una revolución de largo alcance, que incorpore no sólo las nuevas tecnologías –en gobierno electrónico, open government o big data- sino también una vertiente creativa que permita rediseñar los procesos de gobernanza para actualizarlos al difícil momento en el que se encuentra: la incorporación del diseño de políticas públicas centrado en las personas, la innovación social, las alianzas público-privadas o los mecanismos de crowdsourcing pueden ayudar establecer nuevos marcos de trabajo que permitan ser más eficaces y competentes –que no competitivos- a la hora de afrontar los retos sociales, económicos y ambientales.

El mundo a la salida de la crisis es un mundo más complejo, donde aferrarse a lo conocido –el precedente, los procedimientos- puede ser sencillamente suicida. Ha llegado el momento de abrir los espacios a la innovación pública.

Como en otras ocasiones, en Red2Red estamos trabajando para poner en marcha todos los mecanismos de apoyo necesarios para que nuestros socios y clientes alcancen el éxito en este cometido.

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